• vie. Sep 24th, 2021

El gran reseteo mundial vs El gran despertar mundial.

El gran reseteo mundial vs El gran despertar mundial

El gran reseteo mundial vs El gran despertar mundial por Alexander Dugin.

Los 5 puntos del pr铆ncipe Carlos

Durante el 2020, el fundador del foro econ贸mico de Davos, Klaus Schwab, y el Pr铆ncipe Carlos de Gales proclamaron el nuevo rumbo de la humanidad: lo llamaron the Greath Reseat, la 鈥淕ran Reconstrucci贸n鈥.

El plan que ha sido anunciado por el Pr铆ncipe de Gales consta de cinco puntos:

1. Conquistar el imaginario de la humanidad (estas transformaciones s贸lo ocurren cuando la gente realmente las quiere);

2. Lograr la recuperaci贸n de la econom铆a que se ha hundido debido al desastre causado por la pandemia del COVID-19, esta recuperaci贸n econ贸mica debe conducirnos hacia el 鈥渄esarrollo sostenible鈥. Es necesario inventar otras estructuras productivas que sean sostenibles, ya que las estructuras actuales han tenido un efecto nocivo sobre el medio ambiente del planeta;

3. Crear una econom铆a mundial que no dependa del petr贸leo, lo cual ser谩 conseguido mediante el encarecimiento de los precios del petr贸leo con tal de romper las resistencias del mercado;

4. Impulsar nuevamente la ciencia, la tecnolog铆a y la innovaci贸n con tal de que sirvan para el progreso humano. La humanidad est谩 a punto de conseguir un avance radical que cambiar谩 todas nuestras ideas sobre lo que es posible y de lo que puede beneficiarnos para crear un futuro sostenible;

5. Cambiar la estructura por medio de la cual se hacen las inversiones econ贸micas. Es necesario aumentar la proporci贸n de 鈥渋nversiones verdes鈥 y crear puestos de trabajo dedicados al campo de las 鈥渆nerg铆as verdes鈥, la econom铆a c铆clica y la bio-econom铆a, desarrollar el ecoturismo y las infraestructuras p煤blicas 鈥渧erdes鈥 (1).

El desarrollo sostenible es el concepto m谩s importante que creo el Club de Roma. Es una teor铆a que est谩 basada a su vez en otra teor铆a que habla sobre 鈥渓os l铆mites del crecimiento鈥 y seg煤n la cual la superpoblaci贸n del planeta ha llegado a un punto cr铆tico (lo que implica la necesidad de reducir las tasas de natalidad).

El hecho de que la palabra 鈥渟ostenible鈥 sea utilizada en el actual contexto de la pandemia del Covid-19, que seg煤n algunos analistas deber铆a conducirnos a una disminuci贸n del total de la poblaci贸n, ha generado toda clase de respuestas nivel mundial.

Las ideas de la Gran Reconstrucci贸n pueden resumirse del siguiente modo:

鈥 la gesti贸n de la conciencia de la poblaci贸n a escala mundial, lo cual est谩 haciendo la 鈥渃ultura de la cancelaci贸n鈥 por medio de la introducci贸n de la censura en las redes sociales controladas por los globalistas (punto 1);

鈥 transici贸n hacia una econom铆a ecol贸gica y rechazo de las estructuras industriales creadas por la Modernidad (puntos 2 y 5);

鈥 la integraci贸n de la humanidad en el 4潞 orden de la econom铆a (tema que fue abordado en la anterior reuni贸n de Davos), es decir, la sustituci贸n progresiva de la mano de obra por los ciborgs y la introducci贸n de la Inteligencia Artificial avanzada a escala planetaria (punto 3).

La idea central alrededor de la que gira la 鈥淕ran Reconstrucci贸n鈥 es la continuaci贸n del proceso de globalizaci贸n y el fortalecimiento de la misma despu茅s de haber experimentado una serie de fracasos como la presidencia conservadora y anti-globalista de Donald Trump, la creciente influencia del mundo multipolar (impulsados por China y Rusia), el ascenso de los pa铆ses isl谩micos (Turqu铆a, Ir谩n, Pakist谩n, Arabia Saudita) y el descenso de la influencia de Occidente.

Durante el Foro de Davos, todos los representantes de las 茅lites liberales globales declararon su deseo de movilizar sus estructuras en v铆speras de la elecci贸n presidencial de Biden para llevar a la victoria en los Estados Unidos a los dem贸cratas, que son los aliados de su nuevo programa de gobierno.

La implementaci贸n

La Gran Reconstrucci贸n comienza con la victoria de Biden.

Los l铆deres mundiales, los jefes de las principales corporaciones (las Big Tech, los Big Data, las Grandes Finanzas, etc.) se han unido y movilizado con tal de derrotar a sus oponentes: Trump, Putin, Xi Jinping, Erdogan, el Ayatollah Jamenei y muchos otros. Este proceso comenz贸 con el robo de la victoria de Donald Trump mediante el uso de las nuevas tecnolog铆as que quieren 鈥渃onquistar el imaginario鈥 (p谩rrafo 1), la introducci贸n de la censura en Internet y los votos fraudulentos por medio del correo.

Ahora que Biden est谩 en la Casa Blanca significa que los globalistas han comenzado a implementar los otros puntos de su agenda.

Esta agenda afectar谩 todos los campos posibles: los globalistas quieren volver a tener el mismo poder que ten铆an antes de que aparecieran Donald Trump y los otros polos de la creciente multipolaridad. El control mental (a trav茅s de la censura y manipulaci贸n de las redes sociales, el seguimiento concienzudo y la recopilaci贸n de datos) y la introducci贸n de las nuevas tecnolog铆as van a jugar un papel clave en todo esto.

La epidemia del Covid-19 les ha proporcionado el pretexto perfecto. Usando como cobertura la crisis sanitaria global, la 鈥淕ran Reconstrucci贸n鈥 espera cambiar dr谩sticamente la estructura por medio de la cual las 茅lites globalistas mundiales contralan a la poblaci贸n del planeta.

La posesi贸n presidencial de Joe Biden, junto con los decretos que ha firmado (los cuales han anulado pr谩cticamente todas las decisiones de Trump), significan que el plan ya ha comenzado a ser implementado.

En su discurso acerca del 鈥渘uevo鈥 rumbo que tomar铆a la pol铆tica exterior de los Estados Unidos, Biden expresa las principales l铆neas que sigue la pol铆tica globalista. Este rumbo solo puede parecer 鈥渘uevo鈥 鈥 aunque solo en parte 鈥 con respecto a la pol铆tica exterior de Trump. Pero Biden simplemente est谩 anunciando un retorno al anterior curso de las cosas:

鈥 anteponer los intereses mundiales a los intereses nacionales;

鈥 fortalecer las estructuras del Gobierno Mundial y sus distintas ramificaciones por medio de organizaciones supranacionales globales y estructuras econ贸micas;

鈥 fortalecer las estructuras de la OTAN y cooperar con todas las fuerzas y reg铆menes globalistas;

鈥 promover y profundizar los cambios democr谩ticos a escala global, que en la pr谩ctica son:

1) La intensificaci贸n de la presi贸n sobre los pa铆ses y reg铆menes que rechazan la globalizaci贸n, como lo son Rusia, China, Ir谩n, Turqu铆a, etc.;

2) El fortalecimiento de la presencia militar de los Estados Unidos en Oriente Medio, Europa y 脕frica;

3) La financiaci贸n de toda clase de inestabilidades y 鈥渞evoluciones de color鈥;

4) El uso generalizado de la 鈥渄emonizaci贸n鈥, el 鈥渄esplazamiento鈥 y el ostracismo en las redes sociales (cancel culture) contra todos los que se resistan, para as铆 eliminar a aquellos que se adhieren a un punto de vista diferente al de los globalistas (ya sea que vivan en el exterior o en los EE.UU.).

As铆 que el nuevo curso de la Casa Blanca es endurecer su propio discurso liberal y no entablar ning煤n di谩logo igualitario con nadie, siendo incapaces de tolerar la menor objeci贸n en su contra. El globalismo ha entrado finalmente en una fase totalitaria y eso hace muy probable la posibilidad de que estallen nuevas guerras, incluida los grandes riesgos que implican una Tercera Guerra Mundial.

La geopol铆tica de la 鈥淕ran Reconstrucci贸n鈥

La Fundaci贸n para la Defensa de las Democracias (Foundation for Defence of Democracies), la cual expresa la posici贸n de los c铆rculos neoconservadores de los Estados Unidos, public贸 hace poco un informe que contiene una serie de recomendaciones para Biden y que se帽alan que las principales luchas de Trump fueron:

1) la radicalizaci贸n del enfrentamiento contra China,

2) el aumento de la presi贸n sobre Ir谩n.

Estos dos puntos son muy positivos y Biden deber铆a continuar fortaleciendo estos dos pilares de la pol铆tica exterior.

Por otro lado, los autores del informe condenan otras acciones de la pol铆tica exterior de Trump como:

1) buscar la desintegraci贸n de la OTAN;

2) acercarse a los 鈥渓铆deres de reg铆menes totalitarios鈥 (China, la RPDC y Rusia);

3) hacer un 鈥渕al鈥 negocio con los talibanes;

4) retirar las tropas estadounidenses de Siria.

En un contexto geopol铆tico, la 鈥淕ran Reconstrucci贸n鈥 significa una combinaci贸n entre 鈥減romover la democracia鈥 con una 鈥渆strategia agresiva neoconservadora de dominaci贸n a gran escala鈥 (que es el principal vector de la pol铆tica 鈥渘eoconservadora鈥). Al mismo tiempo recomiendan a Biden continuar y fortalecer el enfrentamiento contra Ir谩n y China, pero tambi茅n reanudar la lucha en contra de Rusia. Y para ello es necesario fortalecer la OTAN y ampliar la presencia estadounidense en todo el Oriente Medio y el Asia Central.

Los partidarios de la 鈥淕ran Reconstrucci贸n鈥 consideran a Trump, Rusia, China, Ir谩n y algunos otros pa铆ses isl谩micos como los principales obst谩culos en su camino.

Por lo tanto, los proyectos medioambientales y las innovaciones tecnol贸gicas (principalmente la introducci贸n de la inteligencia artificial y la robotizaci贸n) deben ser combinados con una creciente pol铆tica militar agresiva en el exterior.

Una breve historia de la ideolog铆a liberal: la globalizaci贸n como culminaci贸n de este proceso

El nominalismo

Si queremos comprender de forma clara qu茅 significa exactamente, a un nivel hist贸rico, la victoria de Biden y el 鈥渘uevo鈥 curso que sigue Washington para implementar la 鈥淕ran Reconstrucci贸n鈥, debemos antes que nada mirar la historia completa que ha llevado a la aparici贸n de la ideolog铆a liberal y para ello es necesario buscar sus or铆genes. Solamente as铆 seremos capaces de apreciar en toda su plenitud la gravedad de la situaci贸n en la que vivimos. La victoria de Biden no es un episodio accidental en la historia, sino el anuncio de que los globalistas han iniciado un contraataque para evitar la agon铆a de un proyecto fallido. Es un acontecimiento bastante serio. Biden y las fuerzas que representa son la encarnaci贸n y la culminaci贸n de un proceso hist贸rico que se remonta a la Edad Media y el cual ha alcanzado su madurez en los tiempos modernos. Esto se correlaciona con el surgimiento de la sociedad capitalista y hoy en d铆a ha alcanzado su etapa final, pero te贸ricamente se puede esbozar desde sus mismos principios.

Las ra铆ces del sistema liberal (=capitalismo) se remontan al debate escol谩stico acerca de los universales. Esta disputa dividi贸 a los te贸logos cat贸licos en dos campos: algunos reconocieron la existencia de lo general (la especie, el g茅nero, los universales), mientras que otros consideraron que solo exist铆an cosas concretas e individuales completamente aisladas y los nombres de esas cosas eran generalizaciones que fueron interpretadas como sistemas de clasificaci贸n que ten铆an un origen puramente externo a los objetos, siendo los nombres un 鈥渟onido vac铆o鈥 鈥 Aquellos que estaban convencidos de la existencia de una realidad com煤n que abarcaba a todos los seres, eran seguidores de la tradici贸n cl谩sica de Plat贸n y Arist贸teles. Ellos fueron llamados 鈥渞ealistas鈥, es decir, aquellos que reconoc铆an la 鈥渞ealidad de los universales鈥. El representante m谩s destacado de todos los 鈥渞ealistas鈥 fue Tom谩s de Aquino y, en general, la tradici贸n de los monjes dominicos.

Los partidarios de la idea de que s贸lo las cosas aisladas y los seres individuales eran reales fueron llamados 鈥渘ominalistas鈥, del lat铆n nomen, 鈥渘ombre鈥. La idea de 鈥渘o duplicar la esencia鈥 de las cosas se remonta precisamente a uno de los principales defensores del 鈥渘ominalismo鈥, el fil贸sofo ingl茅s Guillermo de Ockham. Incluso antes de 茅l, John Roscelin defendi贸 ideas muy similares. Y aunque los 鈥渞ealistas鈥 ganaron al principio y las ense帽anzas de los 鈥渘ominalistas鈥 fueron consideradas como un anatema, la filosof铆a de Europa Occidental 鈥 especialmente durante los Nuevos Tiempos 鈥 sigui贸 el camino que trazo Ockham.

El 鈥渘ominalismo鈥 sent贸 las bases para el surgimiento del liberalismo tanto en lo ideol贸gico como en lo econ贸mico. El nominalismo consideraba al hombre como un individuo y nada m谩s. Al mismo tiempo cre铆a que todas las formas de identidad colectiva (la religi贸n, el Estado, etc.) deb铆an ser abolidas. Asimismo, sosten铆a la propiedad privada como algo absoluto, ya que las cosas concretas existen de forma separada y de eso modo era muy f谩cil atribuir una propiedad a uno u otro propietario individual.

El nominalismo prevaleci贸 principalmente en Inglaterra, se generaliz贸 en los pa铆ses protestantes y gradualmente se convirti贸 en la principal matriz filos贸fica de la Modernidad. Se expres贸 tanto en la religi贸n (la relaci贸n individual del hombre con Dios) como en la ciencia (el atomismo y el materialismo), la pol铆tica (sent贸 las bases de la democracia burguesa), la econom铆a (el mercado y la propiedad privada), la 茅tica (el utilitarismo, el individualismo, el relativismo, el pragmatismo), etc.

El capitalismo: primera fase

El nominalismo es el origen desde donde hist贸ricamente surge el liberalismo que proviene desde Roselin y Ockham hasta Soros y Biden. Dividiremos este proceso hist贸rico en tres etapas con tal de exponerlo m谩s claramente.

La primera fase consisti贸 en pensar la religi贸n desde el punto de vista del nominalismo. La identidad colectiva de la Iglesia, tal y como era entendida por el catolicismo (y en mayor medida en la ortodoxia), fue reemplazada en el protestantismo que cre铆a en una serie de individuos separados que de ahora en adelante ten铆an la libertad de interpretar las Sagradas Escrituras usando solamente su raz贸n individual, mientras que rechazaban cualquier forma de tradici贸n. Muchas de los aspectos esenciales del cristianismo 鈥 como los sacramentos, los milagros, los 谩ngeles, las recompensas del m谩s all谩, el fin del mundo, etc. 鈥 fueron cuestionados 鈥嬧媦 descartados ya que no cumpl铆an con los 鈥渃riterios racionales鈥 necesarios.

La Iglesia como 鈥渃uerpo m铆stico de Cristo鈥 fue destruida y reemplazada por diferentes organismos particulares creados horizontalmente mediante la libre elecci贸n de sus miembros. Esto dio lugar a la aparici贸n de muchas sectas protestantes rivales. En Europa y especialmente en Inglaterra, donde el nominalismo dio sus mayores frutos, este proceso termin贸 por ser frenado, pero las formas m谩s radicales de protestantismo escaparon hacia el Nuevo Mundo y crearon en esa tierra su propia sociedad. Posteriormente aparecieron los Estados Unidos una vez que este luch贸 contra su propia metr贸poli.

Paralelamente a la destrucci贸n de la Iglesia como 鈥渋dentidad colectiva鈥 (como elemento 鈥渃om煤n鈥 a todos), comenz贸 la abolici贸n de los estamentos. La jerarqu铆a social, que estaba compuesta por los sacerdotes, la aristocracia y los campesinos, fue reemplazada por 鈥渦n ciudadano鈥 indefinido: ese es el significado original de la palabra 鈥渂urgu茅s鈥. La burgues铆a elimin贸 a todos los otros estamentos de la sociedad europea. El burgu茅s era la representaci贸n del 鈥渋ndividuo鈥 por excelencia: un ciudadano que no pod铆a ser definido ni por el clan, la tribu o la profesi贸n, pero que pose铆a propiedad privada. Y esta nueva clase social comenz贸 a remodelar toda la sociedad europea.

Adem谩s, fue abolida la unidad supranacional que consideraba a la Santa Sede y al Imperio Romano de Occidente como una forma de 鈥渋dentidad colectiva鈥. Este orden fue reemplazado por una serie de Estados nacionales soberanos que eran una especie de 鈥渋ndividuos pol铆ticos鈥 en el campo internacional. Despu茅s de que acab贸 la guerra de los 30 a帽os, la Paz de Westfalia consolid贸 este orden de los Estados nacionales.

A mediados del siglo XVII, el sistema de producci贸n burgu茅s, el capitalismo, empez贸 a desarrollarse en Europa Occidental.

La filosof铆a que justificaba este nuevo orden social fue primero planteada por Thomas Hobbes y luego desarrollada por John Locke, David Hume e Immanuel Kant. Adam Smith aplic贸 los principios del liberalismo a la econom铆a y con ello sent贸 las bases del liberalismo como ideolog铆a econ贸mica. De hecho, el capitalismo es una implementaci贸n sistem谩tica del nominalismo y ha adquirido el car谩cter de una cosmovisi贸n total y coherente. El significado de la historia y del progreso fue concebido como un proceso de 鈥渓iberaci贸n del individuo de todas las formas de identidad colectiva鈥 hasta alcanzar los l铆mites del mismo.

Al llegar el siglo XX, despu茅s de haber sucedido las conquistas coloniales, el capitalismo de Europa occidental se hab铆a convertido en algo global. El nominalismo prevaleci贸 en la ciencia y la cultura, en la pol铆tica y la econom铆a, en el pensamiento cotidiano de las personas de occidentales y de toda la humanidad, esto 煤ltimo sucedi贸 principalmente por la fuerte influencia que ejerce sobre todos los pueblos el pensamiento occidental.

El siglo XX y el triunfo de la globalizaci贸n: la segunda fase

En el siglo XX el capitalismo enfrent贸 una serie de nuevos desaf铆os que no ten铆an nada que ver con las formas habituales de identidad colectiva de car谩cter religioso, estamental, profesional, etc., sino que se trataba de teor铆as artificiales e igualmente modernas (como lo era el liberalismo) que rechazaban el individualismo en favor de nuevas formas de identidad colectiva justificadas conceptualmente.

Los socialistas, socialdem贸cratas y comunistas se opusieron al liberalismo defendiendo la clase como una forma de identidad colectiva y llamaron a los trabajadores de todo el mundo para que se unieran con el fin de derrocar el poder de la burgues铆a mundial. Esta estrategia result贸 ser eficaz y en algunos pa铆ses grandes, que no se hab铆an desarrollado industrialmente, triunfaron las revoluciones proletarias. Esto no paso en Occidente, incumpli茅ndose las profec铆as que hab铆a hecho el fundador del comunismo Karl Marx.

Paralelamente a la agitaci贸n comunista, pero esta vez en Europa Occidental, llegaron al poder varias fuerzas nacionalistas radicales. Pero ellas defend铆an la idea de la 鈥渘aci贸n鈥 o de la 鈥渞aza鈥, oponiendo al individualismo liberal una identidad 鈥渃ompartida鈥 y 鈥渃olectivo鈥.

Los nuevos oponentes que intentaron luchar contra el liberalismo ya no ten铆an nada que ver con formas de inercia del pasado, como hab铆a sucedido en momentos anteriores, sino que representan proyectos modernos que hab铆an surgido en Occidente. Pero estos proyectos fueron construidos sobre el rechazo del individualismo y el nominalismo. Este rechazo fue claramente entendido por muchos de los te贸ricos del liberalismo, principalmente por Hayek y su alumno Popper, quienes consideraban que los 鈥渃omunistas鈥 y los 鈥渇ascistas鈥 eran por igual 鈥渆nemigos de la sociedad abierta鈥. Y llamaron a una guerra a muerte contra estas dos ideolog铆as.

Utilizando de forma t谩ctica a la Rusia sovi茅tica, el capitalismo logr贸 vencer a los reg铆menes fascistas, culminando su derrota ideol贸gica con el fin de la Segunda Guerra Mundial. El comienzo de la 鈥淕uerra Fr铆a鈥 que enfrent贸 a Occidente contra Oriente finaliz贸 en los 煤ltimos a帽os de la d茅cada de 1980 con la victoria del liberalismo sobre el comunismo.

Con ello, el proyecto de liberar al individuo de todas las formas de identidad colectiva y la instauraci贸n de una 鈥渋deolog铆a progresista鈥 liberal sobre el resto del mundo pasan a una nueva etapa de desarrollo. En la d茅cada de los noventa, varios de los te贸ricos del liberalismo empezaron a hablar del 鈥渇in de la historia鈥 (F. Fukuyama) y del 鈥渕omento unipolar鈥 (C. Krauthamer).

Es aqu铆 donde somos testigos de que el capitalismo entra en su fase m谩s avanzada: la globalizaci贸n. En realidad, fue en este momento cuando en los Estados Unidos las ideas globalistas triunfaron al interior de las 茅lites gobernantes, esta estrategia fue esbozada durante la Primera Guerra Mundial por los 14 puntos de Wilson. Pero despu茅s de haberse acabado la Guerra Fr铆a, estas ideas terminaron por unir a la 茅lite de los partidos pol铆ticos Dem贸crata y Republicano por medio de los 鈥渘eoconservadores鈥 鈥

El g茅nero y el post-humanismo: la tercera fase

Tras la victoria sobre su 煤ltimo enemigo ideol贸gico 鈥 el socialismo 鈥, el capitalismo fue por fin capaz de acercarse a su objetivo final. El individualismo, el mercado, la ideolog铆a de los derechos humanos, la democracia y los valores occidentales hab铆an triunfado en todo el mundo. Parec铆a que sus objetivos se hab铆an cumplido por completo y que ya no exist铆a ning煤n oponente serio o un sistema alternativo que pudiera confrontar al 鈥渋ndividualismo鈥 y al nominalismo.

Durante este per铆odo, el capitalismo entr贸 finalmente en una tercera fase. Sin embargo, despu茅s de ver m谩s de cerca el proceso de desarrollo social y despu茅s de derrotar a todos sus enemigos externos, los liberales descubrieron dos formas m谩s de identidad colectiva. Primero que nada, descubrieron el g茅nero. El g茅nero es igualmente una forma de identidad colectiva como lo es lo masculino o lo femenino. Por lo tanto, la siguiente etapa del liberalismo es la destrucci贸n del sexo como algo objetivo, esencial e irrevocable.

As铆 que ellos exigieron la abolici贸n del g茅nero al igual que la de todas las dem谩s formas de identidad colectiva anteriores que ya eran obsoletas y ya hab铆an sido destruidas. De ah铆 la aparici贸n de las pol铆ticas de g茅nero y el hecho de que la categor铆a del sexo se haya convertido en algo 鈥渙pcional鈥 y que depende de la elecci贸n individual. Nuevamente nos encontramos frente a una forma de nominalismo: 隆驴por qu茅 deber铆a existir una doble denominaci贸n para los g茅neros?! Una persona puede ser reducida a un individuo y el g茅nero es algo que puede ser elegido de forma arbitraria, del mismo modo en que cada uno puede elegir que religi贸n, profesi贸n, naci贸n y forma de vivir puede tener.

Las pol铆ticas de g茅nero comenzaron a ser promovidas por la ideolog铆a liberal precisamente en los a帽os noventa, justo despu茅s de haber conseguido vencer a la URSS. Por supuesto, a煤n exist铆an adversarios externos que se interpon铆an en el camino de las pol铆ticas de g茅nero, especialmente los pa铆ses que debido a la inercia a煤n poseen ciertos restos de la sociedad tradicional, los valores familiares, etc., as铆 como los c铆rculos conservadores que todav铆a existen dentro de Occidente. La lucha contra los conservadores y los 鈥渉om贸fobos鈥, es decir, contra aquellos que son defensores de la visi贸n tradicional de la existencia de los dos sexos, se ha convertido en el nuevo enemigo de todos los seguidores del progresismo liberal. Gran parte de la izquierda ha terminado por unirse a esta agenda, reemplazando sus antiguos objetivos anticapitalistas con toda una serie de pol铆ticas de g茅nero y la protecci贸n de los inmigrantes.

Gracias a la institucionalizaci贸n de las normas referentes a la pol铆tica de g茅nero y el 茅xito alcanzado por la migraci贸n masiva, se ha conseguido la atomizaci贸n de la poblaci贸n de los pa铆ses occidentales (algo que encaja muy bien en la ideolog铆a de los derechos humanos, que parte de la idea de que solo existe el individuo y no se debe tenerse en cuenta su origen cultural, religioso, social o nacional), pero ahora se hace evidente que los liberales quieren dar un paso m谩s y desean eliminar por completo a la humanidad.

Despu茅s de todo, la humanidad tambi茅n es una identidad colectiva, lo que significa que es algo que debe ser superado, abolido y demolido. Todo esto sucede debido al nominalismo: el 鈥渉ombre鈥 no es otra cosa que un nombre, una idea mental sin contenido, una clasificaci贸n arbitraria y, por lo tanto, no es algo seguro. Solo existen los individuos, y no la humanidad, el hombre o la mujer, la religi贸n o el ate铆smo. Nosotros podemos elegir cualquiera de esas identidades.

El 煤ltimo paso que deben dar los liberales, despu茅s de cientos de a帽os de haber seguido este camino, es reemplazar a las personas, aunque de forma parcial, con los ciborgs, las redes comandadas por la inteligencia artificial y los productos creados por medio de la ingenier铆a gen茅tica. Ya que el g茅nero es algo opcional, es l贸gico pensar que tambi茅n es opcional el seguir siendo humanos.

Este proyecto ya ha sido anticipado hasta en sus m铆nimos detales por el post-humanismo, el posmodernismo y la filosof铆a del realismo especulativo. Mientras tanto, la tecnolog铆a hace cada vez m谩s posible que esto suceda en el futuro. Los futur贸logos y los partidarios de la aceleraci贸n de los procesos hist贸ricos (los aceleracionistas) ven muy positivamente este futuro donde la Inteligencia Artificial adquirir谩 par谩metros b谩sicos muy similares a la inteligencia humana. Ellos lo llaman la Singularidad y esperan que suceda dentro de 10 o 20 a帽os.

La 煤ltima batalla del liberalismo

Es precisamente en este terrible contexto en el que debemos situar la victoria de Biden en los Estados Unidos. Esto es lo que significa la Gran Reconstrucci贸n o el lema 鈥淩econstruir Todo Mejor鈥.

En la d茅cada del 2000, los globalistas tuvieron que hacer frente a toda una serie de desaf铆os que no eran de orden ideol贸gico sino de orden 鈥渃ivilizacional鈥. Desde finales de los 90, pr谩cticamente no quedaba ninguna ideolog铆a que pudiera desafiar globalmente al liberalismo, al capitalismo y al globalismo. Todos esos principios fueron aceptados por todos o casi por todos los pa铆ses en mayor o en menor grado. Sin embargo, los procesos de implementaci贸n del liberalismo y de las pol铆ticas de g茅nero, as铆 como la abolici贸n de los Estados nacionales a favor de la implantaci贸n de un Gobierno Mundial, terminaron por ser frenados debido a varios acontecimientos.

En primer lugar, la Rusia de Putin empez贸 a reclamar su independencia, ya que Rusia todav铆a pose铆a una gran cantidad de armas nucleares y ten铆a una larga tradici贸n hist贸rica de oponerse en contra de Occidente. Igualmente, se hab铆an conservado en la sociedad una gran parte de las tradiciones del pueblo.

China, un pa铆s que participaba activamente en la globalizaci贸n y realizaba una gran cantidad de reformas liberales, no ten铆a mucha prisa en implementar esas ideas en su sistema pol铆tico, por lo que conserv贸 su Partido Comunista y rechaz贸 el liberalismo pol铆tico. Adem谩s, bajo la presidencia de Xi Jinping, comenzaron a aumentar las tendencias nacionalistas de la misma pol铆tica china. Beijing ha utilizado de forma estrat茅gica las necesidades del 鈥渕undo libre鈥 para poder alcanzar sus intereses nacionales e incluso reforzar su propia civilizaci贸n, lo cual no hacia parte de los planes de los globalistas.

Los pa铆ses isl谩micos continuaron luchando contra la occidentalizaci贸n y, a pesar del bloqueo y la presi贸n que sufrieron, consiguieron mantener (como en el caso del Ir谩n chiita) sus pol铆ticas anti-occidentales y anti-liberales. La pol铆tica de los Estados sunitas m谩s grandes, es decir, de Turqu铆a y Pakist谩n, se hizo cada vez m谩s independiente de Occidente.

Adem谩s, en Europa comenz贸 una ola de movimientos populistas que crecieron debido al descontento de los europeos aut贸ctonos frente a la inmigraci贸n masiva y las pol铆ticas de g茅nero. Las 茅lites pol铆ticas de Europa permanecieron completamente subordinadas a la estrategia globalista (como queda claro al ver el Foro de Davos o leer los informes te贸ricos que presentan Schwab y el Pr铆ncipe Carlos), pero las sociedades europeas empezaron a resistirse y, en algunas ocasiones, incluso acabaron por rebelarse abiertamente en contra de sus gobiernos, como sucedi贸 con las protestas de los chalecos amarillos en Francia鈥 En algunos lugares, como en Italia, Alemania o Grecia, varios partidos populistas llegaron a ser parte del parlamento.

Finalmente, en el a帽o del 2016, Donald Trump logr贸 convertirse en presidente de los Estados Unidos y comenz贸 a hacer todo clase de cr铆ticas directas y duras en contra de la ideolog铆a, la pr谩ctica y los objetivos globalistas, siendo apoyado por casi la mitad del pueblo estadounidense.

Todas estas tendencias anti-globalistas se convirtieron, a los ojos del globalismo, en una imagen ominosa: la historia de los 煤ltimos siglos, que hab铆a sido determinada por la aparente instauraci贸n de los valores sustentados en el nominalismo y el liberalismo, comenz贸 a ser cuestionada. No se trataba para nada de la ca铆da o el cuestionamiento de un determinado r茅gimen pol铆tico, sino del rechazo mismo del liberalismo como tal.

Incluso los mismos te贸ricos del globalismo fueron capaces de ver que algo andaba mal. Esa fue la raz贸n por la cual Fukuyama abandon贸 sus tesis acerca del 鈥淔in de la Historia鈥 y propuso que se reforzara la existencia de los Estados nacionales, pero bajo el dominio de 茅lites liberales que pudieran preparar a las masas para que finalmente aceptaran la transformaci贸n de la humanidad en una post-humanidad, incluso mediante el uso de m茅todos bastante duros. Otro globalista, Charles Krauthammer, afirm贸 que el 鈥渕omento unipolar鈥 hab铆a terminado y que las 茅lites globalistas ya no pod铆an esperar seguir dominando.

Los representantes de las 茅lites globalistas han pasado estos 煤ltimos 4 a帽os viviendo en estado de p谩nico e histeria. Por lo que se hizo necesario sacar de la presidencia de Estados Unidos a Donald Trump, ya que era una cuesti贸n de vida o muerte para el globalismo. Si Trump hubiera permanecido en el cargo, se hubiera producido el colapso irreversible del proyecto globalista.

Pero Biden consigui贸, por las buenas o las malas, expulsar a Trump de la presidencia y demonizar a todos sus partidarios. Desde ese momento comenz贸 la Gran Reconstrucci贸n. Sin embargo, no es un proyecto nuevo: se trata 煤nicamente de una reactualizaci贸n de las ideas progresistas modernas que surgieron en la civilizaci贸n europea occidental y que son interpretadas seg煤n el esp铆ritu de la ideolog铆a liberal y la filosof铆a nominalista. Ya falta muy poco por hacer: el individuo debe ser liberado de las 煤ltimas formas que faltan de la identidad colectiva mediante la abolici贸n del g茅nero y la instauraci贸n de un paradigma post-humanista.

Los 茅xitos alcanzados por las altas tecnolog铆as, la integraci贸n de las sociedades a las redes sociales (que las 茅lites liberales est谩n contralando ahora mismo de forma r铆gida y abiertamente totalitaria) y el desarrollo de m茅todos que monitorean e influyen en las masas han conseguido cumplir varios de los objetivos de la globalizaci贸n.

Sin embargo, para cumplir estas metas es necesario acelerar (y dejar de prestarle atenci贸n a las quejas) con tal de despejar el camino que llevar谩 al Fin de la Historia. Todo esto implica que la salida de Donald Trump del poder es solamente el primer paso para deshacerse de todos los obst谩culos que faltan.

Por fin somos capaces de comprender el gran problema hist贸rico que estamos enfrentando. Por fin podemos hacernos una idea clara de que es la 鈥淕ran Reconstrucci贸n鈥. Es el comienzo de la 鈥溍簂tima batalla鈥. Los globalistas en su lucha por instaurar el nominalismo, el liberalismo, la liberaci贸n del individuo y la sociedad civil se consideran a s铆 mismos como los 鈥済uerreros de la luz鈥 que llevan a las masas hacia el progreso, liberan al mundo de toda clase de prejuicios milenarios, crean nuevas oportunidades y, probablemente, ser谩n quienes consigan hacer la inmortalidad f铆sica una realidad por medio de los milagros obtenidos por la ingenier铆a gen茅tica.

Para los globalistas, todos aquellos que se oponen a este sue帽o son los representantes de las 鈥渇uerzas de las tinieblas鈥. Y seg煤n esta l贸gica, los 鈥渆nemigos de la sociedad abierta鈥 deben ser tratados de acuerdo a sus cr铆menes. 鈥淪i el enemigo no se rinde, entonces ser谩 destruido鈥. Y el enemigo es todo aquel que cuestione cualquiera de las manifestaciones del liberalismo, el globalismo, el individualismo y el nominalismo. De ahora en adelante esta ser谩 la nueva 茅tica que va instaurar el liberalismo.

No es algo personal. Todos tienen derecho a ser liberales, pero nadie tiene derecho a no ser liberal.

La divisi贸n al interior de los Estados Unidos: el trumpismo y sus enemigos

El enemigo interno

En un contexto mucho m谩s limitado y reducido que toda la historia general del liberalismo desde la aparici贸n de Ockham hasta la llegada de Joe Biden, podemos situar la victoria de los dem贸cratas sobre Trump en su enfrentamiento por la Casa Blanca en el invierno del 2020-2021, como un evento que tiene una gran importancia ideol贸gica, principalmente debido a todos los eventos que se han desarrollado al interior de la sociedad estadounidense.

Tras la ca铆da de la URSS y el comienzo del 鈥渕omento unipolar鈥 durante la d茅cada de los 90 del siglo XX se produjo la desaparici贸n de todos los opositores externos del globalismo liberal. Al menos, ese parec铆a ser el caso y por ello se declar贸 de forma optimista el 鈥淔in de la Historia鈥. Aunque esa predicci贸n result贸 ser muy prematura, Fukuyama simplemente se preguntaba si de hecho el futuro hab铆a culminado y por eso segu铆a al pie de la letra la interpretaci贸n liberal de la historia y, por lo tanto, aunque hizo algunas modificaciones, su an谩lisis era en todo caso correcto.

Toda la humanidad adopt贸, de una forma u otra, las leyes que hab铆a establecido la democracia liberal: el mercado, las elecciones libres, el capitalismo, el reconocimiento de los 鈥渄erechos humanos鈥, las normas de la 鈥渟ociedad civil鈥, la administraci贸n tecnocr谩tica, adem谩s de su deseo de unirse al desarrollo y a la implementaci贸n de las altas tecnolog铆as (especialmente las digitales). Si alguien sigue rechazando la globalizaci贸n, es m谩s bien por culpa de la inercia y porque no ha sido lo suficientemente 鈥渂endecido鈥 por el progreso liberal.

En otras palabras, no se trata de una oposici贸n ideol贸gica, sino solo de un estorbo molesto. Las diferencias entre las civilizaciones se ir铆an borrando gradualmente. El capitalismo, que hab铆a sido adoptado tanto por China como por Rusia y el mundo isl谩mico, tarde o temprano llevar铆a a la implantaci贸n de procesos de democratizaci贸n pol铆tica, debilitamiento de la soberan铆a nacional y conducir铆an, en 煤ltima instancia, a la adopci贸n de un sistema planetario, es decir, un gobierno mundial, ya que no existen de ahora en adelante luchas ideol贸gicas y todo se reduce a una cuesti贸n de tiempo.

Fue en este contexto que los globalistas intentaron aplicar todas las pautas posibles con tal de alcanzar las metas de su programa: la abolici贸n de todas las formas residuales de identidad colectiva. Esto lo intentaron lograr principalmente con la promoci贸n de las pol铆ticas de g茅nero, as铆 como tambi茅n por medio de la intensificaci贸n de los flujos migratorios que estaban dise帽ados para terminar de erosionar la identidad cultural de las sociedades occidentales europeas y estadounidenses. Por lo tanto, el principal objetivo de los globalistas iba dirigido a transformar los pa铆ses occidentales.

El 鈥渆nemigo interno鈥 comenz贸 a manifestarse dentro de Occidente como la suma de todas las fuerzas que se rebelaban en contra de la destrucci贸n de la identidad sexual, adem谩s de los remanentes de las tradiciones culturales que exist铆an (impulsadas por la migraci贸n) y el debilitamiento cada vez m谩s acentuado de la clase media. El horizonte futuro post-humanista promocionado por la teor铆a de la Singularidad y el reemplazo de los seres humanos por la Inteligencia Artificial empezaron a inspiraron cada vez m谩s miedo. Filos贸ficamente, no todos los intelectuales han aceptado las parad贸jicas conclusiones a las que ha llegado el posmodernismo y el realismo especulativo.

Adem谩s, ha surgido una clara contradicci贸n entre las masas occidentales (que viven bajo las viejas ideas que promov铆a la Modernidad) y las 茅lites globalistas (que luchan a toda costa por acelerar el progreso social, el liberalismo cultural y tecnol贸gico). Por lo tanto, surgi贸 dentro de la civilizaci贸n Occidental una especie de dualismo ideol贸gico que divid铆a sus sociedades. As铆 que los enemigos de la 鈥渟ociedad abierta鈥 ahora eran parte de la misma civilizaci贸n occidental. Se trataba de todos aquellos que rechazaban las conclusiones m谩s radicales del liberalismo y no aceptaban en absoluto ni las pol铆ticas de g茅nero, ni la inmigraci贸n masiva, ni tampoco la abolici贸n de los Estados nacionales o la desaparici贸n de la soberan铆a.

Esa creciente resistencia que iba apareciendo fue denominada generalmente como 鈥減opulismo鈥 (o 鈥減opulismo de derecha鈥) que era una continuaci贸n de la ideolog铆a liberal que promov铆a el capitalismo y la democracia liberal, pero que interpretaba estos 鈥渧alores鈥 y 鈥減rogramas鈥 desde la perspectiva de la vieja Modernidad y no desde los puntos de vista de la nueva Posmodernidad.

La libertad fue interpretada desde la posibilidad de sostener cualquier punto de vista y no siguiendo las normas de la correcci贸n pol铆tica. La democracia fue interpretada como el gobierno de la mayor铆a. La libertad de poder cambiar de sexo fue combinada con la libertad de permanecer fiel a los valores familiares. La voluntad de aceptar a los migrantes que expresaban el deseo de demostrar su capacidad de integrarse a las sociedades occidentales fue interpretado de una manera estrictamente diferente a la aceptaci贸n universal de todos sin distinci贸n y que era normalmente acompa帽ada de un mea culpacontinuo donde los pa铆ses ricos que los acog铆an se disculpaban por su pasado colonialista.

Poco a poco, este 鈥渆nemigo interno鈥 de los globalistas lleg贸 a alcanzar grandes proporciones y una poderosa influencia. La vieja forma de democracia desafi贸 a la nueva.

Trump y el levantamiento de los desechados

Este proceso culmin贸 con la elecci贸n de Donald Trump en el 2016. Trump ha construido su agenda sobre esta divisi贸n que existe al interior de la sociedad estadounidense. La candidata de los globalistas 鈥 Hillary Clinton 鈥 llam贸 descaradamente a todos los partidarios de Trump 鈥渆nemigos internos鈥: depplorables, es decir, gente 鈥減at茅tica鈥, 鈥渓amentable鈥 o 鈥渋n煤til鈥. Estas 鈥渆ntidades insignificantes鈥 acabaron eligiendo a Donald Trump en contra de estas pol铆ticas.

Por otra parte, Trump anunci贸 su deseo de 鈥渄renar el Pantano鈥(drain the Swamp), es decir, acabar con la estrategia globalista del liberalismo y 鈥淗acer que Estados Unidos vuelva a ser grande鈥(Make America great again). Debemos prestarle mucha atenci贸n a las palabras 鈥渙tra vez鈥 (again). Trump quer铆a antes que nada regresar al tiempo de los Estados nacionales y dar varios pasos atr谩s en el curso de la historia tal y como la entend铆an los liberales. Era una forma de enfrentar al 鈥渂uen ayer鈥 contra el 鈥済lobalismo de hoy鈥 y el 鈥減ost-humanismo del ma帽ana鈥.

Los siguientes 4 a帽os del gobierno de Trump se convirtieron en una verdadera pesadilla para los globalistas. Durante estos 4 a帽os, los medios de comunicaci贸n al servicio del globalismo acusaron a Donald Trump de toda clase de pecados, incluido el de trabajar 鈥減ara los rusos鈥 (que persist铆an en sus d茅biles intentos de rechazar el nuevo 鈥渕undo feliz鈥 que se les hab铆a ofrecido) y el de sabotear el fortalecimiento de las instituciones supranacionales que culminar铆an en la formaci贸n de un Gobierno Mundial, sin hablar de que imped铆a la promoci贸n de los desfiles del Orgullo Gay.

Todos los enemigos de la globalizaci贸n liberal fueron considerados como un solo grupo en el cual se encontraban Putin, Xi Jinping, algunos l铆deres isl谩micos e igualmente 鈥 隆solo basta ver la propaganda en su contra! 鈥 al mismo presidente de los Estados Unidos de Am茅rica, quien era el hombre m谩s poderoso del 鈥渕undo libre鈥. Los globalistas vieron esto como un desastre y no descansaron hasta que Trump fue finalmente derrocado por medio del uso de revoluciones de colores, disturbios manipulados por los globalistas, votos falsos y m茅todos de conteo de votos que solo eran aplicados en contra de otros pa铆ses y reg铆menes despreciados por los Estados Unidos.

Los globalistas 煤nicamente fueron capaces de sentirse tranquilos una vez que retomaron el control de la Casa Blanca y nuevamente aplicaron鈥 su antiguo programa. Pero para ellos la 鈥渞econstrucci贸n鈥 (build back) significa volver al 鈥渕omento unipolar鈥 y eso significa retornar a un mundo pre-Trump.

El trumpismo

Trump lleg贸 al poder en medio de una ola populista en el 2016, lo cual no ha podido conseguir ning煤n l铆der europeo. Eso convirti贸 a Trump en un s铆mbolo de la oposici贸n en contra del liberalismo globalista. Aunque no era una alternativa ideol贸gica, sino solamente una resistencia desesperada frente a las 煤ltimas conclusiones a las que hab铆a llegado la l贸gica y la metaf铆sica liberal (nominalismo). Trump no quer铆a eliminar el capitalismo o la democracia, sino solo aquellos elementos que estaban alcanzando la etapa final de su implementaci贸n gradual y m谩s radical. Sin embargo, su lucha fue suficiente como para establecer un antes y un despu茅s dentro de la sociedad estadounidense.

El fen贸meno del 鈥渢rumpismo鈥, que en muchos sentidos supera por mucho a Donald Trump como individuo, se ha convertido en parte de una ola de protestas mundiales frente a la globalizaci贸n. Pero resulta obvio que Trump nunca sigui贸 alguna especie de ideolog铆a. Sin embargo, a su alrededor se form贸 un bloque de oposici贸n al globalismo. La conservadora estadounidense Ann Coulter, que escribi贸 un libro titulado En Trump confiamos, luego reformul贸 este nombre y dijo 鈥渃onfiamos en el trumpismo鈥 (2).

No se trat贸 tanto de Trump como de la confrontaci贸n entre las fuerzas representadas por 茅l, que luchaban contra el globalismo, lo que finalmente se convirti贸 en el n煤cleo ideol贸gico del trumpismo. Trump, como presidente, no siempre estuvo a la altura de la tarea que le fue encomendada. Y mucho menos fue capaz de hacer algo parecido a 鈥渄renar el Pantano鈥 o vencer al 鈥済lobalismo鈥. Pero, a pesar de que no cumpli贸 sus metas, si consigui贸 convertirse en el representante de todos aquellos que se hab铆an dado cuenta o que sent铆an sobre ellos el peligro que implicaban la vinculaci贸n entre las 茅lites globalistas con las Grandes Finanzas y las Grandes Empresas Tecnol贸gicas.

Fue bajo esas banderas que el trumpismo tom贸 forma. Steve Bannon, un intelectual estadounidense conservador, fue muy importante en ese proceso, ya que consigui贸 movilizar en apoyo de Trump a amplios sectores de la juventud y tambi茅n a varios movimientos conservadores dispersos. Bannon tambi茅n se ha inspirado en varios escritores antimodernistas, como Julius Evola, por lo que su oposici贸n al globalismo y al liberalismo tiene ra铆ces filos贸ficas profundas.

El trumpismo tambi茅n cont贸 con el apoyo de varias personalidades paleoconservadoras 鈥 aislacionistas y nacionalistas 鈥 como lo fueron Peter Buchanan, Ron Paul, as铆 como partidarios de una filosof铆a antiliberal y antimodernista (fundamentalmente anti-globalista), que hab铆an sido desterrados a la periferia a partir de la d茅cada de 1980 por neoconservadores (globalistas de derecha) como Richard Weaver y Russell Kirk.

Los representantes de la organizaci贸n virtual QAnon se convirtieron en la expresi贸n pr谩ctica de las movilizaciones masivas a favor de 鈥淭rump鈥, que convirtieron todas las cr铆ticas en contra del liberalismo, los dem贸cratas y los globalistas en una teor铆a conspirativa que se difunde en las redes sociales mediante toda clase de acusaciones y revelaciones de que los globalistas est谩n involucrados en esc谩ndalos sexuales, pedofilia, corrupci贸n y satanismo.

Los partidarios de QAnon son fieles a sus intuiciones acerca de la naturaleza siniestra de la ideolog铆a liberal (que se hizo evidente en sus 煤ltimas etapas actuales y en su triunfante difusi贸n global), d谩ndole a los estadounidenses promedios y a la conciencia de las masas un an谩lisis de la realidad (las masas estadounidenses no gustan de hacer una profunda reflexi贸n filos贸fica o ideol贸gica). Mediante esta plataforma, QAnon consigui贸 ampliar grandemente su influencia, pero al mismo tiempo la cr铆tica al liberalismo adquiri贸 rasgos muy grotescos.

Fueron los partidarios de QAnon quienes, como vanguardia conspirativa del populismo de masas, dirigieron las protestas del 6 de enero hechas por los partidarios de Trump que estaban indignados por el robo de las elecciones, lo que culmino en la irrupci贸n del Capitolio. El asalto termin贸 en un fracaso y 煤nicamente consiguieron darle a Biden y los dem贸cratas una excusa para que demonizaran nuevamente al 鈥渢rumpismo鈥 y a todos los oponentes de la globalizaci贸n y en el hecho de que de ahora en adelante cualquier conservador ser谩 equiparado con un 鈥渆xtremista鈥. Despu茅s de estos acontecimientos, siguieron una serie de arrestos y los m谩s coherentes entre los 鈥渘uevos dem贸cratas鈥 propusieron que era necesario despojar a los seguidores de Trump de todos sus derechos sociales, incluida la posibilidad de comprar boletos de avi贸n.

Dado que las redes sociales son monitoreadas regularmente por los funcionarios de la 茅lite liberal, no fue muy dif铆cil recopilar la informaci贸n de casi todos los ciudadanos estadounidenses y sus preferencias pol铆ticas. As铆 que la llegada de Biden a la Casa Blanca se encuentra determinada por el hecho de que el liberalismo posee ahora mismo caracter铆sticas abiertamente totalitarias.

De ahora en adelante, todo lo que sea identificado como trumpismo, populismo, protecci贸n de los valores familiares o cualquier indicio de conservadurismo y desacuerdo hacia las posturas globalistas y liberales ser谩n consideradas casi como un crimen en los Estados Unidos, adem谩s de que ser谩n equiparadas en todas sus manifestaciones a un discurso de odio y al 鈥渇ascismo鈥.

Sin embargo, el trumpismo no se esfum贸 con la victoria de Biden. Trump obtuvo m谩s de 70.000.000 en estas 煤ltimas elecciones.

Y eso deja entrever que el trumpismo no se acabar谩 con la derrota de Donald Trump. La mitad de la poblaci贸n estadounidense es ahora parte de la oposici贸n radical al sistema y los trumpistas m谩s consistentes hacen parte del n煤cleo que resiste en contra de la globalizaci贸n, estando ellos en las entra帽as mismas de la ciudadela del globalismo.

Un proceso muy parecido esta ocurriendo en los pa铆ses europeos, donde los movimientos y partidos populistas son cada vez m谩s conscientes de que se han convertido en disidentes que han sido privados de todos sus derechos y que se ven sujetos a una persecuci贸n ideol贸gica abierta por parte de la dictadura globalista.

Aunque los globalistas (que han vuelto a recuperar el poder de los Estados Unidos) les gustar铆a pensar que los 煤ltimos 4 a帽os no fueron m谩s que una 鈥渕olestia en el camino鈥, y aunque deseen declarar que su victoria es un 鈥渞etorno a la normalidad鈥, la realidad objetiva dista bastante de parecerse a las tranquilizadoras ilusiones que promueven. No solamente los pa铆ses que poseen una identidad civilizacional muy diferente a la suya se han movilizado en su contra y rechazado su ideolog铆a, sino que tambi茅n la mitad de la poblaci贸n occidental, que poco a poco se ha ido dando cuenta de la gravedad de su situaci贸n, ha comenzado a buscar una alternativa ideol贸gica a sus propuestas.

Biden tendr谩 que enfrentar todos estos obst谩culos ahora que ha asumido la presidencia de los Estados Unidos. Los Estados Unidos est谩n ardiendo bajo los pies de los globalistas. Y este hecho hace que la 鈥渂atalla final鈥 adquiera una dimensi贸n bastante especial. Ya no se trata de una confrontaci贸n entre Occidente y Oriente, ni tampoco de los Estados Unidos y la OTAN contra todos los dem谩s, sino de los partidarios del liberalismo contra toda la humanidad, incluida una parte de la humanidad que ahora habita el territorio de la civilizaci贸n occidental, pero que cada vez se encuentra m谩s alienada de las 茅lites globalistas. Este ser谩 uno de los frentes m谩s importantes de esta lucha 鈥

Individuum y dividuum

Antes que nada, es necesario que aclaremos un punto muy importante. Hemos planteado que para el liberalismo la historia es la liberaci贸n progresiva del individuo de todas las formas de identidad colectiva. Por lo tanto, la meta final de este proceso l贸gico que lleva hasta sus 煤ltimas consecuencias el nominalismo ser谩 la transici贸n hacia el post-humanismo y el futuro reemplazo de la humanidad por una civilizaci贸n dominada por las m谩quinas: un mundo post-humano. Este es el resultado final del individualismo absoluto llevado hasta sus l铆mites.

Pero es aqu铆 donde la filosof铆a liberal choca de frente con una gran paradoja. La liberaci贸n del individuo de toda identidad humana (que es una de las razones de la implementaci贸n de las pol铆ticas de g茅nero, las cuales transforman de modo consciente y deliberado al ser humano en un monstruo depravado) no garantiza de ninguna manera que aparecer谩 algo nuevo 鈥 隆seg煤n la l贸gica del progreso! -, pues la criatura que surja de este proceso seguir谩 siendo un individuo.

Adem谩s, el desarrollo de las redes de la tecnolog铆a inform谩tica y la ingenier铆a gen茅tica, como tambi茅n de la ontolog铆a orientada hacia los objetos como culminaci贸n de las ideas del posmodernismo, nos conducen l贸gicamente a pensar que la 鈥渘ueva criatura鈥 que va aparecer no ser谩 un 鈥渁nimal鈥, sino una 鈥渕谩quina鈥, siendo eso lo que de ahora en adelante se entender谩 por 鈥渋nmortalidad鈥: esta inmortalidad ser谩 proporcionado seguramente por medio de la preservaci贸n artificial de los recuerdos personales (que son bastante f谩ciles de recrear).

Frente a esto, el individuo futuro, como objetivo final del liberalismo, ser谩 incapaz de asegurar que la meta del progreso fue llevarlo a la manifestaci贸n de su propia individualidad. El ser futuro del liberalismo, en teor铆a, no es, por lo tanto, el individuum, un ser 鈥渋ndivisible鈥, sino el dividuum, es decir, un ser divisible y constituido por muchas partes que pueden ser sustituidas. En definitiva, ser trata de una m谩quina compuesta por muchas partes intercambiables.

A lo largo de la historia de la f铆sica te贸rica se ha ido produciendo un cambio de la teor铆a de los 鈥溍omos鈥 (es decir, de las 鈥渦nidades indivisibles que componen la materia鈥) hacia la teor铆a de las part铆culas, que rechaza la idea de la existencia de que las 鈥減artes existen como un todo鈥 y sostiene que las 鈥減artes pueden existir sin el todo鈥. De este modo, el individuo tambi茅n puede ser descompuesto en partes cuyos componentes pueden ser re-ensamblados o no ser ensamblados, como si fueran bio-bloques usados para la construcci贸n. Este es la raz贸n por la que la ciencia ficci贸n moderna promueve todas esas im谩genes de un futuro habitado por mutantes, quimeras y monstruos (futuro que, en cierto sentido, anticipa la creaci贸n de estos seres).

Los posmodernistas y los realistas especulativos han estado preparando el terreno para reemplazar la idea del cuerpo humano como un todo integral con un 鈥減arlamento de 贸rganos鈥 (B. Latour). El individuo, como unidad biol贸gica, se convertir谩 en otra cosa y acabar谩 por transformarse totalmente una vez que llegue a encarnar esa esencia.

La interpretaci贸n del liberal del progreso de la humanidad termina con la inevitable abolici贸n de la misma humanidad.

Eso es lo que sospechan vagamente todos aquellos que se han embarcado en el camino de luchar en contra de la globalizaci贸n y el liberalismo. Y aunque QAnon y sus descabelladas teor铆as conspirativas y antiliberal distorsionan much铆simo las cosas, d谩ndole a sus ideas caracter铆sticas grotescas que los liberales pueden refutar muy f谩cilmente, un an谩lisis y descripci贸n sobrio y objetivo de la realidad resulta ser mucho m谩s terrible que cualquiera de las alarmantes y monstruosas anticipaciones que hacen los movimientos conspirativos.

La Gran Reconstrucci贸n es de hecho un plan para eliminar a la humanidad, porque esa es la conclusi贸n l贸gica a la que el 鈥減rogreso鈥 hist贸rico desde un punto de vista liberal nos lleva: la idea de liberar al individuo de todas las formas posibles de identidad colectiva no puede sino tener como resultado que el individuo finalmente desaparezca.

El Gran Despertar

El Gran Despertar: un grito en la noche

Ahora abordaremos la tesis sim茅tricamente opuesta a la Gran Reconstrucci贸n: el Gran Despertar (Great Awakening).

Este eslogan fue usado por primera vez por los anti-globalistas estadounidenses, en especial por el presentador del canal de televisi贸n alternativo Infowars, Alex Jones, quien fue sometido a una fuerte censura globalista y tuvo que desplazarse a las redes sociales durante la primera etapa de la presidencia de Donald Trump. Luego, este lema fue usado por los activistas de QAnon. Resulta muy importante que esto sucediera en los Estados Unidos, donde desde hac铆a mucho exist铆a una gran desconfianza de los populistas en contra de las 茅lites globalistas. Los populistas consiguieron que su presidente gobernara durante 4 a帽os, aunque sometido a toda una cantidad de trabas administrativas y con un horizonte ideol贸gico muy limitado.

Los mismos anti-globalistas, que carecen de un bagaje ideol贸gico y filos贸fico serio, por lo menos fueron capaces de captar la esencia de los procesos m谩s importantes que se estaban desarrollando en el mundo moderno. El globalismo, el liberalismo y la 鈥淕ran Reconstrucci贸n鈥 son la expresi贸n de los planes de las 茅lites liberales que quieren llevar a cabo sus planes hasta el final, adem谩s de que est谩n dispuestos a usar cualquier m茅todo necesario incluyendo la dictadura total, la represi贸n a gran escala y las campa帽as de desinformaci贸n, ya que cada vez encuentran una mayor resistencia y un mayor n煤mero de consciencias dispuestas a luchar contra sus designios.

Alex Jones siempre termina sus programas diciendo: 鈥溌ou are Resistance!鈥, 鈥溌stedes son la Resistencia!鈥 Adem谩s, tanto Alex Jones como los activistas de QAnon no poseen una ideolog铆a clara. En ese sentido son los verdaderos representantes de las masas populares, esos 鈥渄esechables鈥 a quienes Hillary Clinton humillaba con tanta facilidad. Ahora mismo, los 鈥渄esechables鈥 han despertado, pero ellos no son los oponentes ideol贸gicos del liberalismo, ni tampoco los enemigos del capitalismo o los adversarios de la democracia Tampoco son conservadores. Son antes que nada personas de a pie, personas normales, gente com煤n y corriente. Pero鈥 son las personas que quieren ser personas y seguir siendo humanas. Es decir, que quieren defender la libertad, el g茅nero, la cultura y seguir honrado sus lazos concretos con su Patria, con el mundo que las rodea y con las personas que los apoyan.

El Gran Despertar no tiene nada que ver con las 茅lites y los intelectuales, sino con la gente corriente, con las masas y los ciudadanos normales. Y ese Despertar no tiene que ver con un an谩lisis ideol贸gico. Es una reacci贸n espont谩nea de las masas (poco competentes en t茅rminos filos贸ficos), pero que se han dado cuenta de forma vivida y repentina (como lo hace el ganado antes de que sea asesinado) de que su destino ya lo decidieron los gobernantes y que en el futuro ellos no existen.

El 鈥淕ran Despertar鈥 es algo espont谩neo, inconsciente, intuitivo y hasta ciego. No se trata de ninguna manera de una comprensi贸n, conclusi贸n o de un an谩lisis hist贸rico profundo. Como vimos en las im谩genes de la toma del Capitolio, los activistas del trumpismo y los miembros de QAnon parecen encarnar a los personajes de los c贸mics o a los superh茅roes de las pel铆culas de Marvel. Las teor铆as conspirativas son la enfermedad infantil del anti-globalismo. Pero tambi茅n se trata del comienzo de un proceso hist贸rico fundamental: es el momento donde surge un polo de oposici贸n claro al curso mismo de la historia como ha sido comprendida por los liberales.

Por lo tanto, no debemos darle un significado ideol贸gico al 鈥淕ran Despertar鈥: no se trata de un conservadurismo fundamentalista (religioso), tampoco se trata de una forma de tradicionalismo o de cr铆tica marxista del capital, ni muchos menos de una protesta anarquista que simplemente quiere la acci贸n por la acci贸n. El 鈥淕ran Despertar鈥 es antes que nada algo que tiene un car谩cter m谩s org谩nico, espont谩neo y tect贸nico. Es el momento en que la humanidad misma repentinamente toma consciencia de que su final est谩 por llegar.

Y es por eso que el Gran Despertar es tan importante. Precisamente, esta rebeli贸n surge al interior de la civilizaci贸n donde el crep煤sculo del liberalismo es m谩s fuerte: los Estados Unidos. Es un grito que proviene del centro mismo del infierno, de ese lugar donde se ha gestado el negro futuro que nos va engullir.

El Gran Despertar es la respuesta espont谩nea de los seres humanos contra el Gran Reinicio. Por supuesto, uno puede ser esc茅ptico sobre eso, pero las 茅lites liberales, especialmente ahora, controlan totalmente los pilares de nuestra civilizaci贸n.

Esas 茅lites administran las finanzas globales y pueden hacer cualquier cosa usando el dinero, desde emisiones ilimitadas de bonos hasta fraudes que involucran a las estructuras y los instrumentos de las altas finanzas.

Adem谩s, controlan la maquinaria militar estadounidense y a los aliados de la OTAN. Biden ha prometido fortalecer nuevamente la influencia de Washington dentro de estas estructuras que casi se hab铆an desintegrado en los 煤ltimos a帽os.

Casi todos los gigantes de las altas tecnolog铆as se encuentran controlados por los liberales: las empresas de computadoras, los iPhones, los servidores, los tel茅fonos y las redes sociales est谩n estrictamente dominadas por varios monopolios que forman parte del globalismo. Esto significa que los Big Data, es decir, toda la informaci贸n que existe sobre casi toda la poblaci贸n de la tierra, tienen un solo y 煤nico propietario.

La tecnolog铆a, los centros de investigaci贸n, la educaci贸n mundial, la cultura, los medios de comunicaci贸n, la medicina y los servicios sociales est谩n en sus manos.

Los liberales que hacen parte de los gobiernos y c铆rculos de poder de cualquier pa铆s forman parte de las redes planetarias que est谩n al servicio del globalismo.

Aqu铆 podemos incluir tambi茅n a los servicios especiales de los pa铆ses occidentales y sus agentes de influencia en los reg铆menes que se les resisten. Ellos han sido reclutados o sobornados para que cooperen voluntariamente o por la fuerza con tal de que trabajen para los globalistas.

En una situaci贸n como esta, uno se pregunta: 驴c贸mo es que los partidarios del 鈥淕ran Despertar鈥 podr谩n levantarse exitosamente en contra del globalismo? 驴C贸mo es que sin recursos ser谩n capaces de enfrentar efectivamente a la 茅lite mundial? 驴Qu茅 armas pueden usar? 驴Qu茅 estrategia deben seguir? Adem谩s, 驴qu茅 ideolog铆a tienen? Los liberales y globalistas de todo el mundo est谩n unidos y comparten una idea com煤n, un objetivo com煤n y siguen una 煤nica meta, mientras que sus oponentes se encuentran dispersos no solo en una multitud de sociedades diferentes sociedades, sino que tampoco se encuentran unidos dentro de su misma sociedad.

Por supuesto, estas contradicciones al interior de las filas de la oposici贸n se ven agravadas a煤n m谩s por las 茅lites gobernantes, que habitualmente dividen a las masas para poder gobernarlas. As铆 que los musulmanes se oponen a los cristianos, la izquierda contra la derecha, los europeos contra los rusos o los chinos, etc.

Pero el 鈥淕ran Despertar鈥 est谩 sucediendo no debido a esta situaci贸n, sino a pesar de esta situaci贸n. La humanidad misma se est谩 alza en contra del liberalismo: el hombre como eidos, el hombre como ser comunitarios, como identidad colectiva se enfrenta al liberalismo en todas sus formas: org谩nicas y artificiales, hist贸ricas y nuevas, orientales y occidentales.

El 鈥淕ran Despertar鈥 apenas ha iniciado. Ni siquiera ha comenzado todav铆a. Pero el hecho de que tenga un nombre y de que este nombre apareci贸 en el epicentro mismo donde han sucedido todas las transformaciones ideol贸gicas e hist贸ricas, los Estados Unidos, y en medio del dram谩tico contexto de la derrota de Trump, junto con el desesperado asalto al Capitolio y la creciente ola de represi贸n liberal, seguido de la represi贸n totalitaria 鈥 tanto en la teor铆a como en la pr谩ctica 鈥 impuesta por los globalistas, sin duda tendr谩 (probablemente) una importancia decisiva en el futuro.

El 鈥淕ran Despertar鈥 versus la 鈥淕ran Reconstrucci贸n鈥: esto resume el levantamiento de la humanidad en contra de las 茅lites liberales que gobiernan hoy en d铆a. Adem谩s, se trata de la lucha del Hombre contra su enemigo eterno, que no es otro que el enemigo mismo de la raza humana.

Precisamente porque existen quienes proclaman el 鈥淕ran Despertar鈥 (por muy ingenuos que parezcan sus pensamientos) somos capaces de decir que no todo est谩 perdido y que existe por fin un n煤cleo duro alrededor del cual se est谩 configurando la creciente resistencia de las masas ante el proyecto de los Liberales. No solo eso, tambi茅n podemos observar que esta resistencia ha comenzado a movilizarse. A partir de ahora empieza la historia del levantamiento mundial contra la 鈥淕ran Reconstrucci贸n鈥 y todos sus partidarios.

El 鈥淕ran Despertar鈥 es un destello de la conciencia de esta resistencia ahora que hemos llegado al umbral de la Singularidad. Es la 煤ltima oportunidad que tenemos para tomar una decisi贸n acerca del contenido y el camino al que nos llevar谩 el futuro. El hecho de que los seres humanos y los individuos sean sustituidos por nuevas entidades no es algo que puede imponerse por la fuerza y decidirse desde arriba. Las 茅lites pueden, en todo caso, seducir a la humanidad, aprovecharse de su buena voluntad y crear este futuro, pero eso debe hacerse con el consentimiento de todos. El Gran Despertar, por el contrario, es un 鈥溌o!鈥 rotundo.

Tampoco podemos decir que este es el final de la guerra y ni siquiera es la guerra en s铆. Este conflicto ni siquiera ha comenzado. En cambio, podemos decir que este conflicto nos da la posibilidad de que inicie un nuevo cap铆tulo de la historia humana.

Por supuesto, el Gran Despertar no est谩 preparado para esta lucha.

Hemos sido testigos de que en los Estados Unidos todos los opositores del liberalismo 鈥 tanto Trump como los trumpistas 鈥 est谩n dispuestos a rechazar las 煤ltimas consecuencias de la democracia liberal, pero ellos no est谩n dispuestos a hacer una cr铆tica radical en contra del capitalismo. Simplemente defienden el ayer y el hoy contra el siniestro ma帽ana que se nos avecina. Carecen, por lo tanto, de un horizonte ideol贸gico real. Est谩n tratando de conservar las etapas anteriores de la democracia liberal y del capitalismo en contra de sus formas m谩s futuristas y avanzadas. Lo cual es en s铆 mismo contradictorio.

La izquierda moderna tambi茅n es incapaz de superar los l铆mites de su cr铆tica al capitalismo, especialmente porque comparte con el capitalismo una comprensi贸n materialista de la historia (Marx estaba de acuerdo con el hecho de que se implantara el capitalismo mundial y de ese modo este fuera superado por el proletariado mundial) y tambi茅n debido a que en los 煤ltimos tiempos los movimientos socialistas y comunistas han comenzado a trabajar para los liberales: la izquierda ha abandonado la lucha de clases contra el capitalismo y se dedica a proteger a los inmigrantes, las minor铆as sexuales y a luchar contra un 鈥渇ascismo鈥 imaginario.

Los derechistas, por su parte, solo se concentran en sus Estados y culturas nacionales, sin ser capaces de ver que otros pueblos y civilizaciones enfrentan desesperadamente situaciones tan adversas como las de ellos. Las naciones burguesas, que surgieron en los albores de la Modernidad, son solamente los primeros pasos que dieron nacimiento a la civilizaci贸n burguesa posterior. Esta civilizaci贸n burguesa est谩 destruyendo y liquidando todo lo que cre贸 ayer, pero usa las identidades nacionales con tal de mantener a todos los que luchan contra el globalismo fragmentados y enfrascados en conflictos sin sentido.

Por lo tanto, existe el 鈥淕ran Despertar鈥, pero este no posee una base ideol贸gica. Sin embargo, este acontecimiento tiene un significado verdaderamente hist贸rico, y no es un fen贸meno ef铆mero y puramente perif茅rico. Es necesario que le proporcionemos lo m谩s pronto posible una base ideol贸gica. La base ideol贸gica de este movimiento debe ir m谩s all谩 de las ideolog铆as pol铆ticas que nacieron al interior de la Modernidad occidental. Adoptar cualquiera de esas ideolog铆as implica que estaremos autom谩ticamente atrapados en las redes que dieron nacimiento al capitalismo.

Eso implica que para poder crear una plataforma ideol贸gica para el triunfo del 鈥淕ran Despertar鈥 en los Estados Unidos debemos ir mucho m谩s all谩 de la sociedad estadounidense y de la historia estadounidense, que es demasiado corta. Debemos encontrar nuestra inspiraci贸n a otras civilizaciones mucho m谩s distantes. En primer lugar, debemos recurrir a las ideolog铆as antiliberales que aparecieron en Europa. No obstante, esto no ser谩 suficiente, porque junto con la deconstrucci贸n del liberalismo, debemos encontrar la forma de cooperar con las diversas civilizaciones que existen en el mundo, ya que su diversidad est谩 muy lejos de agotarse en los l铆mites alcanzados por la civilizaci贸n occidental: esta 煤ltima es la fuente de las principales amenazas que hoy enfrentamos, no por nada, en la ciudad suiza de Davos, ha proclamado el inicio de la 鈥淕ran Reconstrucci贸n鈥.

La internacional de pueblos versus la internacional de las 茅lites

La Gran Reconstrucci贸n quiere crear un mundo unipolar con tal de que nazca un globalismo no-polar donde las 茅lites por fin tengan un car谩cter internacionalista real y su influencia se esparza por todo el planeta. Es por eso que el globalismo implica igualmente la destrucci贸n de los Estados Unidos como pa铆s, Estado y sociedad. Los trumpistas y los partidarios del Gran Despertar han sido capaces de darse cuenta de eso de forma intuitiva. Biden es el fin de los Estados Unidos y este veredicto implica el fin de todos los dem谩s pa铆ses.

Ahora bien, si el 鈥淕ran Despertar鈥 quiere salvar a los pueblos y a las sociedades, primero debe convertirse en un movimiento a favor de la multipolaridad. As铆 que de ninguna manera se trata de la salvaci贸n de Occidente o de la salvaci贸n de todos los dem谩s pueblos frente a Occidente. Se trata antes que nada de la salvaci贸n de la humanidad, tanto de la humanidad occidental como de la humanidad no occidental frente a la dictadura totalitaria de las 茅lites liberales y capitalistas. Los pueblos de Occidente y de Oriente no ser谩n capaces de realizar esto por s铆 solos. Deben actuar todos juntos. El 鈥淕ran Despertar鈥 es la internacional de los pueblos que se enfrenta a la internacional de las 茅lites.

La multipolaridad es parte de su esencia y uno de los principios estrat茅gicos clave del Gran Despertar. Solamente en la medida en que todos los Estados, culturas y civilizaciones que existen en el planeta se unan seremos capaces de reunir las fuerzas suficientes para resistirnos a la 鈥淕ran Reconstrucci贸n鈥 y sus planes de hacer realidad la Singularidad.

Pero en este caso, el panorama del inevitable conflicto final resulta mucho menos desesperado que antes. Si observamos con cuidado todo lo que puede contribuir a crear las pautas para el 鈥淕ran Despertar鈥, entonces la situaci贸n se torna un tanto diferente. Una Internacional de los Pueblos es una categor铆a realista desde cualquier punto de vista y est谩 lejos de ser una utop铆a o una abstracci贸n. Adem谩s, somos ahora mismo testigos de la facilidad y el enorme potencial que tienen estas fuerzas para luchar contra la 鈥淕ran Reconstrucci贸n鈥.

Para dejar claro cu谩les ser谩n los actores de esta lucha, enumeremos brevemente cada uno de los aliados del 鈥淕ran Despertar鈥 a escala planetaria.

La guerra civil americana: debemos elegir nuestro bando

En los Estados Unidos contamos con el apoyo del trumpismo. Y aunque Donald Trump perdi贸 las elecciones, eso no significa que 茅l se halla rendido y resignado ante el robo fraudulenta de su victoria, ni tampoco se han rendido los 70 millones de estadounidenses que lo siguen, ya que ellos no se van a sentar calmadamente frente a la dictadura de los liberales. Eso no suceder谩. A partir de ahora, existen dentro de los Estados Unidos una poderosa y numerosa fuerza (隆la mitad de la poblaci贸n!), que se siente amargada y desesperada frente al totalitarismo liberal que se les est谩 imponiendo. Esta poblaci贸n anti-globalista lucha en medio de la clandestinidad. La distop铆a orwelliana de la novela 鈥1984鈥 se ha hecho por fin realidad, pero no en un r茅gimen comunista o fascista, sino en uno liberal. Sin embargo, como nos han mostrado las experiencias del comunismo sovi茅tico y de la Alemania nazi, siempre existe espacio para que se desarrolle una resistencia en contra de estos reg铆menes.

Los Estados Unidos se encuentran al d铆a de hoy en una situaci贸n parecida a una guerra civil. Los bolcheviques liberales han tomado el poder y sus oponentes han sido arrinconados e incluso estuvieron a punto de convertirse en una oposici贸n ilegal. Si tomamos en cuenta que esto incluye a 70 millones de personas, podemos ver que se trata de un hecho de extrema gravedad. Por supuesto, est谩 oposici贸n se encuentra en un estado de dispersi贸n y confusi贸n gracias a las medidas punitivas que les han impuesto los dem贸cratas y los nuevos usos totalitarios de las tecnolog铆as desarrolladas por las Big Tech.

Pero a煤n es demasiado pronto como para cancelar culturalmente al pueblo estadounidense. Resulta claro que todav铆a existen bastantes fuerzas en su interior y la mitad de la poblaci贸n estadounidense est谩 dispuesta a defender su libertad individual a cualquier precio. Entonces, la verdadera disyuntiva es esta: Biden o la libertad. Por supuesto, los liberales intentar谩n derogar la Segunda Enmienda y desarmar a la poblaci贸n, ya que esta es cada vez menos leal a las 茅lites globalistas. Tambi茅n es muy probable que los dem贸cratas intenten liquidar el sistema bipartidista, introduciendo un gobierno unipartidista fiel al esp铆ritu de su actual ideolog铆a. Se trata de una forma de bolchevismo liberal.

Pero una Guerra Civil nunca tiene un desenlace que sea conocido de antemano. La historia siempre est谩 abierta y la victoria es posible para cualquiera de los bandos, especialmente si la humanidad termina por darse cuenta de lo importante que es la victoria de la oposici贸n estadounidense para vencer al globalismo. Sin importar nuestra posici贸n con respecto a los Estados Unidos, Donald Trump y los trumpistas, debemos apoyar al bando del Gran Despertar que existe dentro de los Estados Unidos. Salvar a los Estados Unidos del globalismo y ayudarlo a volver a ser grande nuevamente hace parte de nuestra misi贸n com煤n.

El populismo europeo como superaci贸n de la divisi贸n entre la derecha y la izquierda

En Europa tampoco hemos visto el final del fen贸meno conocido como el populismo antiliberal. Aunque el pe贸n del globalismo franc茅s, Macron, ha conseguido contener las violentas protestas de los 鈥渃halecos amarillos鈥, y los liberales italianos y alemanes han conseguido aislar y bloquear a los partidos de derecha y a sus l铆deres, impidi茅ndoles asumir el poder, el populismo parece imparable. El populismo es el 鈥淕ran Despertar鈥, pero es el 鈥淕ran Despertar鈥 con caracter铆sticas europeas.

Este otro polo de resistencia ha conseguido realizar una serie de reflexiones ideol贸gicas sumamente importantes. Las sociedades europeas son mucho m谩s activas ideol贸gicamente que la sociedad estadounidense y, por lo tanto, las tradiciones pol铆ticas con las que se identifican tanto la derecha como la izquierda, y sus contradicciones inherentes, son mucho m谩s agudas.

Son estas contradicciones entre la derecha y la izquierda las que utilizan las 茅lites liberales para asegurar sus posiciones pol铆ticas en los pa铆ses de la UE.

Sin embargo, el odio al liberalismo crece en ambos bandos: la izquierda los define como los representantes de las grandes empresas y los explotadores que han perdido todo escr煤pulo moral. Mientras que la derecha los ve como los causantes de una inmigraci贸n masiva artificial, los destructores de los 煤ltimos vestigios de los valores tradicionales, de la cultura europea y los sepultureros de la clase media. Adem谩s, la mayor parte de los populistas, tanto de derecha como de izquierda, han dejado de lado sus ideolog铆as tradicionales (las cuales ya no satisfacen las necesidades hist贸ricas de la poblaci贸n) y expresan nuevos puntos de vista bajo otras perspectivas que resultan muchas veces contradictorias y fragmentarias.

El hecho de que los populistas rechacen cualquier ideolog铆a 鈥 como lo son el comunismo ortodoxo y el nacionalismo 鈥 resulta positivo: eso le da a los populistas una base de apoyo nueva y mucho m谩s amplia. Pero tambi茅n es su punto d茅bil.

Sin embargo, el aspecto m谩s problem谩tico del populismo europeo no es tanto el proceso de desideologizaci贸n que est谩 sufriendo, sino el hecho de que sigue persistiendo un profundo rechazo entre la izquierda y la derecha como un remanente hist贸rico de 茅pocas pasadas.

La formaci贸n de un nuevo polo europeo que este a favor del 鈥淕ran Despertar鈥 debe en primer lugar solucionar estos dos problemas ideol贸gicos: primero, debe superar definitivamente la divisi贸n entre la izquierda y la derecha (es decir, el rechazo de las ideas 鈥渁nti -fascistas鈥 y la artificial cortina de hierro 鈥渁nticomunista鈥). En segundo lugar, es necesario construir un verdadero populismo 鈥 un populismo integral 鈥 como modelo ideol贸gico independiente, que debe tomar las banderas de una cr铆tica radical del liberalismo y su 煤ltima etapa: el globalismo. Al mismo tiempo, el populismo integral debe combinar las exigencias en favor de la justicia social con la preservaci贸n de la identidad cultural tradicional.

Si se logran estas tareas entonces el populismo europeo ser谩 capaz de alcanzar la masa cr铆tica que requiere para ser efectivo (algo de lo que actualmente carece, debido a las luchas internas entre los populistas de derecha e izquierda, que dedican mucho de su tiempo y esfuerzo a enfrentarse mutuamente) y por fin podr谩n convertir a Europa en uno de los polos m谩s importantes del 鈥淕ran Despertar鈥.

China y su identidad colectiva

Los enemigos de la 鈥淕ran Reconstrucci贸n鈥 cuentan con otro punto de apoyo significativo: la China moderna. S铆, China se ha aprovechado de la globalizaci贸n como un modo para fortalecer su econom铆a. Pero China nunca ha aceptado el esp铆ritu ideol贸gico mismo de la globalizaci贸n, el liberalismo, el individualismo y el nominalismo. China ha tomado de Occidente todas las cosas que la fortalec铆an, pero ha rechazado todo lo que la debilita. Es un juego bastante peligroso, pero hasta ahora China ha tenido 茅xito en sus apuestas.

De hecho, China es una sociedad tradicional con una larga historia y una identidad estable. Ella tiene claramente la intenci贸n de seguir manteniendo esta identidad en el futuro. Esto es especialmente cierto en el caso de la actual pol铆tica del l铆der de China, Xi Jinping, quien est谩 dispuesto a hacer compromisos t谩cticos con Occidente, pero solo para hacer que crezca y se fortalezca la soberan铆a y la independencia de China.

Es un mito el creer que los globalistas y Biden est谩n aliados con China. Tanto Trump como Bannon creen abiertamente en esta colaboraci贸n, pero eso es m谩s bien fruto de una estrechez en su propio horizonte geopol铆tico y el resultado de un profundo malentendido con respecto a la esencia de la civilizaci贸n china. China va a continuar promoviendo sus objetivos geopol铆ticos y fortalecer谩 las mismas estructuras del multipolarismo. De hecho, China es el polo m谩s importante del 鈥淕ran Despertar鈥 y eso nos queda claro una vez que vemos las cosas desde el punto de vista de una internacional de los pueblos. China es un pueblo que posee una identidad colectiva distintiva. No existe para nada en China algo parecido al individualismo y, si existe, es una anomal铆a al interior de la cultura. La civilizaci贸n china es antes que nada el triunfo de la especie, el g茅nero, el orden y la estructura sobre cualquier forma de individualismo.

Por supuesto, el Gran despertar no debe reducirse a la realidad China. No debe ser uniforme; despu茅s de todo, cada naci贸n, cada cultura, cada civilizaci贸n tiene su propio esp铆ritu y su propio eidos. La humanidad es muy diversa y 煤nicamente puede sentirse amenazada como un todo en el momento en que enfrenta a una amenaza muy grave que quiere liquidarla. Y eso es exactamente lo que est谩 sucediendo con la Gran Reconstrucci贸n.

El Islam versus la globalizaci贸n

Otro de los enemigos del 鈥淕ran Despertar鈥 son los pueblos isl谩micos. Es un hecho bastante obvio que el globalismo liberal y la hegemon铆a occidental son rechazados radicalmente por la cultura y la religi贸n isl谩mica. Por supuesto, durante el auge del colonialismo europeo, muchos de los Estados isl谩micos se encontraron bajo el poder y la influencia econ贸mica de Occidente, lo que los hizo caer dentro de la 贸rbita del capitalismo. Pero pr谩cticamente en todos los pa铆ses isl谩micos existe un rechazo muy profundo con respecto al liberalismo y especialmente en relaci贸n al liberalismo globalista de hoy.

Esto rechazo se manifiesta tanto en movimientos extremistas (el fundamentalismo isl谩mico) como en corrientes mucho m谩s moderadas. En algunos casos sucede que los movimientos religiosos o ciertos individuos pol铆ticos se convierten en los representantes de ideas antiliberales. En otras ocasiones son los Estados quienes asumen esta misi贸n. En cualquier caso, las sociedades isl谩micas se encuentran muy preparadas ideol贸gicamente para hacer frente de forma sistem谩tica y activa a la globalizaci贸n liberal. El proyecto de la Gran Reconstrucci贸n no contiene nada que pueda incluso atraer, aunque sea desde la teor铆a, a los musulmanes. As铆 que el mundo isl谩mico en su conjunto es sin duda otro de los grandes polos del 鈥淕ran Despertar鈥.

De todos los pa铆ses isl谩micos, son el Ir谩n chi铆ta y la Turqu铆a sunita los que se oponen m谩s radicalmente a la estrategia globalista. Al mismo tiempo, si en Ir谩n la principal motivaci贸n son las ideas religiosas que hablan del cercano fin del mundo y de la 煤ltima batalla (donde el principal enemigo, el Dajjal, es reconocido sin ninguna ambig眉edad como Occidente, el liberalismo y el globalismo), Turqu铆a es m谩s bien influida por consideraciones pragm谩ticas que tienen el objetivo de fortalecer y preservar la soberan铆a nacional como tambi茅n el deseo de asegurar la influencia turca en el Medio Oriente y el Mediterr谩neo Oriental.

La pol铆tica de Erdogan (que se aleja poco a poco de la OTAN) sigue las tradiciones nacionales de Kemal Ataturk y las combina con el objetivo de desempe帽ar el papel de l铆der de todos los musulmanes sunitas. Ambos objetivos solamente los puede cumplir oponi茅ndose a la globalizaci贸n liberal, la cual busca tanto la secularizaci贸n completa de las sociedades como el debilitamiento y, finalmente, la abolici贸n completa de los Estados nacionales. La concesi贸n de la independencia pol铆tica a los peque帽os grupos 茅tnicos es considerada por los globalistas una fase intermedia de este proceso. Esta pol铆tica es desastrosa para Turqu铆a, especialmente debido a la existencia de los kurdos, quienes buscan activamente su independencia.

El Pakist谩n sunita, cuyo Estado combina tanto una pol铆tica nacionalista como isl谩mica, tambi茅n se est谩 alejando de los Estados Unidos y de Occidente.

Y aunque los pa铆ses del Golfo son mucho m谩s dependientes de Occidente, cuando los exam铆nanos detenidamente descubrimos que el Islam 谩rabe, y a煤n m谩s el Islam de Egipto (otro Estado importante e independiente del mundo isl谩mico), resultan ser sistemas sociales que no tienen nada que ver con la agenda globalistas y est谩n naturalmente predispuestos a ponerse del lado del Gran Despertar.

Todo este proceso se ve obstaculizado por las contradicciones que existen entre los mismos musulmanes y que son h谩bilmente utilizadas por los centros de poder de Occidente y el globalismo: estas contradicciones no solo enfrentan a los chi铆tas contra los sunitas, sino que tambi茅n hacen parte de toda clase de conflictos regionales entre los mismos Estados sunnitas.

El 鈥淕ran Despertar鈥 podr铆a convertirse en una plataforma ideol贸gica para la unificaci贸n del mundo isl谩mico en su conjunto, ya que la oposici贸n a la 鈥淕ran Reconstrucci贸n鈥 es un imperativo incondicional de casi todos los pa铆ses isl谩micos. Esta realidad nos permite partir de que la oposici贸n a la estrategia de los globalistas ser谩 el denominador com煤n de todos los pa铆ses isl谩micos. La conciencia despierta del 鈥淕ran Despertar鈥 nos permitir铆a, dentro de ciertos l铆mites, eliminar las graves contradicciones locales que existen entre todos nosotros y contribuir a la formaci贸n de otros polos de resistencia al globalismo.

La misi贸n de Rusia es estar a la vanguardia del Gran Despertar

Finalmente, debemos decir que Rusia est谩 llamada a convertirse en el polo m谩s importante del 鈥淕ran Despertar鈥. A pesar de que Rusia ha sido parcialmente influida en todas sus etapas hist贸ricas por la civilizaci贸n occidental 鈥 como sucedi贸 durante la 茅poca de los zares quienes aceptaron la Ilustraci贸n o bajo el gobierno de los bolcheviques que implantaron una ideolog铆a occidental, pero especialmente despu茅s de 1991 cuando la sociedad fue occidentalizada a la fuerza 鈥 ha sido capaz de conservar, desde la antig眉edad hasta hoy, su identidad como sociedad rusa, por lo que siempre ha visto con gran desconfianza a Occidente y especialmente sus ideas liberales y globalistas. El nominalismo es profundamente ajeno a los mismos fundamentos del pueblo ruso.

La identidad rusa siempre ha privilegiado lo colectivo sobre lo individual: ya fuera el g茅nero, la especie, la iglesia, la tradici贸n, el pueblo, el Estado o incluso, durante la 茅poca comunista, la identidad (muy artificial por lo dem谩s) de la clase. Todas estas han sido formas de identidad colectiva opuestas al individualismo burgu茅s. Los rusos han rechazado obstinada y continuamente el nominalismo en todas sus formas. Y esta ha sido la esencia que une al per铆odo mon谩rquico con el sovi茅tico.

El fallido intento de que Rusia se integrase a la comunidad global durante la d茅cada del 90 del siglo XX, y sobre todo debido al fracaso de las reformas liberales, han servido para convencer a la sociedad rusa de que el globalismo y las actitudes y principios individualistas son completamente ajenos a los rusos. Esto ha determinado la pol铆tica conservadora y soberanista de Putin. Los rusos, tanto de derecha como de izquierda, rechazan la 鈥淕ran Reconstrucci贸n鈥. Los rusos la rechazan porque consideran que este proceso es ajeno a sus tradiciones hist贸ricas, a su identidad colectiva y a la forma en que interpretan la soberan铆a y la libertad del Estado como el valor m谩s alto de todos. Este es un rasgo fundamental de la civilizaci贸n rusa, que existe desde hace largo tiempo, no es para nada un capricho moment谩neo.

Este rechazo instintivo hacia el liberalismo y la globalizaci贸n se ha ido agudizando durante los 煤ltimos a帽os, especialmente ahora que el liberalismo ha revelado algunas de sus caracter铆sticas m谩s repulsivas. Las posiciones de Trump despertaron una cierta simpat铆a en la sociedad rusa y, al mismo tiempo, provocaron un profundo disgusto hacia los liberales.

La actitud de Biden hacia Rusia es bastante diferente. Biden y las 茅lites globalistas consideran que Rusia es el enemigo por excelencia de su civilizaci贸n, ya que este pa铆s se niega obstinadamente a aceptar el progresismo liberal mientras que defiende ferozmente su propia soberan铆a e identidad pol铆tica.

Por supuesto, la Rusia de hoy carece igualmente de una ideolog铆a completa e integral que podr铆a convertirse en una seria amenaza para la 鈥淕ran Reconstrucci贸n鈥. Adem谩s, las 茅lites liberales rusas siguen dominando la c煤spide de la sociedad, siendo todav铆a bastante fuertes e influyentes, mientras que las ideas, teor铆as y m茅todos liberales son ense帽ados en los campos de la econom铆a, la educaci贸n, la cultura y la ciencia. Esto debilita el potencial de resistencia de Rusia, desorienta a la sociedad y crea las bases para que se produzca un crecimiento de las contradicciones internas. Pero en general, Rusia es el m谩s importante 鈥 隆y quiz谩s el principal! 鈥 polo del 鈥淕ran Despertar鈥.

Es a esto a lo que ha conducido precisamente toda la historia de Rusia, que parte de la convicci贸n interior de que los rusos jugar谩n un papel muy importante y decisivo en el drama que se desarrollar谩 en el Fin de los Tiempos y en el Fin de la Historia. Pero es precisamente este final (en su peor versi贸n) el que quiere instaurar el proyecto de la Gran Reconstrucci贸n. La victoria del globalismo, el nominalismo y el inicio de la Singularidad significar铆an el fracaso de la misi贸n hist贸rica rusa, no solo de su misi贸n futura, sino tambi茅n de su pasado. Despu茅s de todo, el significado de la historia rusa est谩 dirigido hacia el futuro, en tanto que el pasado no fue sino una preparaci贸n para este futuro.

Es por esta raz贸n que el papel que jugar谩 Rusia en este futuro no puede reducirse a solamente participar activamente en el 鈥淕ran Despertar鈥, sino que Rusia debe estar a la vanguardia de todo este proceso, proclamando imperativamente la creaci贸n de una 鈥渋nternacional de los pueblos鈥 que debe luchar contra el liberalismo como la peor plaga del siglo XXI.

El despertar de Rusia: el Renacimiento Imperial

驴Qu茅 significa para Rusia el 鈥渄espertar鈥 en s铆? Significa antes que nada la restauraci贸n completa de su misi贸n hist贸rica, geopol铆tica y de su civilizaci贸n. Es decir, que nos convertiremos en uno de los polos de este nuevo mundo multipolar.

Rusia nunca ha sido 鈥渟olo un pa铆s鈥 y mucho menos 鈥渦no de los muchos pa铆ses europeos鈥. Y aunque compartimos una misma ra铆z con los pueblos de Europa, que est谩 arraigada en la cultura grecorromana, Rusia ha seguido durante toda su historia un camino 煤nico y especial. Esto camino se refleja en nuestra firme e inquebrantable elecci贸n por continuar el legado de la ortodoxia y el bizantismo, lo cual predetermin贸, en muchos sentidos, nuestro alejamiento de la historia de Europa occidental que eligi贸 el catolicismo y m谩s tarde el protestantismo. En los tiempos modernos, esta profunda desconfianza hacia Occidente se reflej贸 otra vez en el hecho de que no fuimos tan afectados por el esp铆ritu de la Modernidad que promov铆a el nominalismo, el individualismo y el liberalismo. Incluso en los momentos en que tomamos prestados ciertos elementos e ideolog铆as occidentales, lo hicimos en la medida en que estos conten铆an cr铆ticas que rechazaban las ideas dominantes 鈥 el liberalismo y el capitalismo 鈥  que se hab铆an desarrollado en la civilizaci贸n de Europa Occidental.

Lo Oriental, el Turanismo, tambi茅n tuvo un gran impacto en la identidad de Rusia. Como han demostrado los fil贸sofos euroasi谩ticos, incluido el gran historiador ruso Lev Gumilev, el dominio del Estado mongol de Genghis Khan se convirti贸 para los rusos en el fundamento m谩s importante para la organizaci贸n centralizada de tipo imperial y este acontecimiento predetermin贸 en gran medida nuestro ascenso como pueblo soberano a partir del siglo XV, cuando la Horda de Oro se derrumb贸 y la Rus Moscovita ocup贸 su lugar en el espacio del Noreste de Eurasia. Esta continuidad en la geopol铆tica de la Horda condujo naturalmente a la poderosa expansi贸n de nuestra influencia en tiempos posteriores. Y en todos estos momentos Rusia no solo defendi贸 y afirm贸 sus intereses, sino tambi茅n sus valores.

Entonces Rusia es la heredera de dos imperios que colapsaron aproximadamente al mismo tiempo durante el siglo XV: el bizantino y el mongol. El imperio se ha convertido en nuestro destino. E incluso en el siglo XX, a pesar de las radicales transformaciones que impusieron los bolcheviques, Rusia sigui贸 siendo un Imperio, aunque esta vez fue un imperio sovi茅tico.

Todo esto significa que nuestro despertar es impensable sino volvemos a cumplir nuestra misi贸n imperial, la cual es inherente a nuestro destino hist贸rico.

En t茅rminos de su estructura de valores, esta misi贸n hist贸rica es completamente opuesta al proyecto globalista de la 鈥淕ran Reconstrucci贸n鈥. Y es natural que esperemos que los globalistas hagan todo lo que est茅 a su alcance para evitar un renacimiento imperial de Rusia. En consecuencia, debemos impulsar este Renacimiento Imperial. No con tal de imponer a todos los dem谩s pueblos, culturas y civilizaciones la verdad rusa y ortodoxa, sino para revivir, fortalecer y proteger la identidad de otros pueblos y ayudar a esos otros pueblos en la medida de lo posible a revivir, fortalecer y proteger su propia identidad. Despu茅s de todo, los partidarios de la 鈥淕ran Reconstrucci贸n鈥 no solo buscan destruir a Rusia, aunque en muchos aspectos nuestro pa铆s es el principal obst谩culo para la implementaci贸n de muchos de sus planes. Esta es nuestra misi贸n: ser el 鈥渒atechon鈥, el que 鈥渞etiene鈥, aquel que previene el triunfo del mal sobre el mundo.

Sin embargo, a los ojos del globalismo, el resto de las civilizaciones, culturas y sociedades tradicionales tambi茅n est谩n sujetas a este proceso de desmantelamiento, re-ensamblaje y transformaci贸n en una especie de masa cosmopolita indiferenciada y planetaria que en un futuro cercano ser谩 reemplazada por nuevas formas de vida, por organismos posthumanos mec谩nicos o h铆bridos. Por lo tanto, el despertar imperial de Rusia ser谩 la se帽al que preceda el levantamiento universal de todos los pueblos y culturas en contra de las 茅lites liberales globalistas. Al haber revivid como Imperio, como Imperio Ortodoxo, Rusia ser谩 un ejemplo para otros Imperios: el chino, el turco, el persa, el 谩rabe, la India y tambi茅n para Latinoam茅rica, 脕frica y鈥 Europa. En lugar de estar bajo el control de un 煤nico 鈥淚mperio鈥 globalista promocionado por la Gran Reconstrucci贸n, el despertar ruso deber铆a dar nacimiento a muchos imperios, reflejando y encarnando toda la riqueza de las culturas, tradiciones, religiones y sistemas de valores humanos.

Hacia la victoria del 鈥淕ran Despertar鈥

Si sumamos el apoyo del trumpismo en Estados Unidos, el populismo europeo (tanto de derecha como de izquierda), China, el mundo isl谩mico y Rusia, adem谩s de la gran civilizaci贸n de la India, el despertar de los pa铆ses de Am茅rica Latina y la definitiva descolonizaci贸n del 脕frica, as铆 como en general todos los pueblos y culturas de la humanidad, no seremos por tanto un grupo de personas marginales, dispersas y confundidas, tratando de disputarle algunos aspectos a las poderosas 茅lites liberales que nos llevan a todos nosotros a una matanza final, sino que seremos un poderoso frente que incluir谩 muchos actores con diferentes escalas de poder: desde grandes potencias con una econom铆a planetaria y armas poderosas, hasta fuerzas pol铆ticas, religiosas y sociales influyentes, adem谩s de numerosos movimientos.

El poder de los globalistas, despu茅s de todo, se basa en la sugesti贸n y los 鈥渕ilagros negros鈥. No gobiernan por medio del uso del poder real, sino mediante el uso de ilusiones, simulacros e im谩genes artificiales que est谩n tratando de imponer obsesivamente a la conciencia humana.

Al fin de cuentas, la 鈥淕ran Reconstrucci贸n鈥 es la consigna de un pu帽ado de ancianos globalistas completamente degenerados y que se encuentran al borde de la demencia (como lo son Biden, el mal茅fico Soros o el gordo burgu茅s Schwab) y la escoria marginal y pervertida que les sigue. Estos 煤ltimos fueron seleccionados al azar para demostrar como unos pocos pueden hacer carrera a la velocidad de la luz sin tener capacidades reales. Por supuesto, los liberales dominan las bolsas de valores y las imprentas, adem谩s de que tambi茅n controlan a los estafadores de Wall Street y los drogadictos de Silicon Valley. A esta elite globalistas est谩n subordinados hombres disciplinados e inteligentes, sin hablar de generales que dirigen un ej茅rcito obediente. Pero esto es insignificante en comparaci贸n con la humanidad, con las personas que han trabajado y pensado con el esp铆ritu. Tambi茅n es insignificante frente a la profundidad de las instituciones religiosas y la inmensa riqueza de las culturas.

El 鈥淕ran Despertar鈥 es ante todo el momento en que hemos comenzado a intuir la esencia de la estrategia mortal 鈥 asesina y al mismo tiempo suicida 鈥 del 鈥減rogreso鈥, tal como la entienden las 茅lites liberales globalistas. Y si entendemos esto, entonces seremos capaces de explic谩rselo a otros. Aquellos que est谩n despiertos pueden y deben despertar a todos los dem谩s. Y si lo logramos, entonces la 鈥淕ran Reconstrucci贸n鈥 no solo no suceder谩, sino que un juicio justo descender谩 sobre todos los que quisieron destruir a la humanidad, primero espiritualmente y despu茅s materialmente.

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